Miang Xiang es el nombre que se da en China a la lectura o interpretación del rostro, tanto como el Feng Shui así como el Ba Zi la lectura del rostro tiene más de 4000 años, el arte de leer rostros, ya estaba floreciendo en los tiempos de Confucio, el fundador de la educación religiosa china. Uno de los dichos de Confucio es: ‘Un niño no puede hacer nada con su cara, pero un adulto es responsable de su propia apariencia.’
Los libros sobre Mian Xiang, en los cuales la traducción popular de la adivinación y la interpretación de caras fue establecida, existía desde los tiempos antiguos, pero solamente era accesible a los emperadores chinos y era guardada como un tesoro.
Cuánto uno de los gobernantes se influenció por el arte de leer las caras se muestra, por ejemplo, por el Emperador Tsin-Che-Wong, quien gobernó en el Reino Medio en 221 A.C. Este tirano déspota ordenó que toda la literatura en su reino fuera quemada –parte de la cual consistía en los escritos invaluables de los tiempos de Confucio, incluyendo los libros sobre lectura del rostro. Hizo esto con la creencia de que estos escritos lo expondrían como un tirano malvado y traicionero.
Temeroso del descubrimiento de su verdadero carácter, fue tan lejos, que se rehusó rotundamente a dejar su dejar su retrato pintado como él era, aún cuando la costumbre de los tiempos lo demandaba. Ordenó que un retrato completamente diferente fuera pintado con una cara mostrando todas las características más favorables que convenciera a sus súbditos de su bondad y benevolencia
Muchas otras formas de adivinación que se originaron en China han perdido su importancia o son usadas hoy simplemente como juegos de fiesta. Pero el Mian Xiang ha sobrevivido: debido a que, en nuestros días, la cara no ha perdido nada de su importancia como espejo del alma.
Malú Grajales